Transformando la televisión tradicional - Upsocl Labs: The Blog
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Es increíble pensar que en los próximos 100 años creceremos más tecnológicamente que en los últimos 20.000. Los avances tecnológicos han condicionado a las nuevas generaciones, y esto ha dado lugar a un cambio en los hábitos de consumo de contenido. Para que la rueda siga girando, los medios tradicionales han tenido que adaptarse a los nuevos tiempos, y con ellos, los contenidos patrocinados por marcas.

¿Están los medios tradicionales en peligro de extinción? Esta es una pregunta que muchos se han planteado en el último tiempo. Hagamos una diferenciación entre plataforma de distribución y contenido: puede ser que la televisión en sí, como plataforma de distribución, haya envejecido, pero lo cierto es que no su contenido. Por eso, hablando desde la esencia, el desafío está en adaptar los contenidos a las nuevas plataformas. Claro ejemplo de ello es el caso de Atresmedia, quienes llevan los contenidos que generan sus diferentes productos o canales de televisión a una versión digital, haciéndolos disponibles a un perfil acorde con el entorno. También, algunos canales tradicionales como HBO y NBC ya han desarrollado sus propias plataformas de televisión por internet para competir directamente con los grandes de esta tendencia. Son propulsores de una televisión basada en aplicaciones, donde el espectador ya no se plantea que dan hoy, si no que decide qué quiere ver.

La televisión es un concepto líquido, asociado a un tipo de contenido con sus propios códigos de comunicación, que tiene salida en muchos canales de distribución.

Hay otros conceptos que también tienen que ser redefinidos que explican el cambio radical del modelo de la televisión. Ya no hay canales, sino aplicaciones de contenido. Tampoco hay espectadores, sino usuarios. Y no solo son usuarios, son usuarios exigentes que demandan que los contenidos estén disponibles donde ellos quieren consumirlos. Por lo tanto, es un camino a seguir si los generadores de contenido quieren mantener cautivas esas audiencias. Este nuevo paradigma exige que los contenidos se presenten con sus propios códigos: una estética, narrativa y lenguaje muy diferente a lo tradicional.

Esto ya es una realidad en plataformas como Netflix, Hulu y Amazon, donde ya no entienden una televisión lineal que sigue unos determinados horarios. Y es que es gracias a la tecnología y a internet se ha producido una total transformación de la forma en que se consume la televisión. Estas plataformas no sólo distribuyen, si no que también son creadores de contenido de primera categoría. Tanto, que el año pasado ya se pusieron por delante de cadenas tradicionales en los últimos premios de televisión de Los Globos de Oro. En el caso de Netflix, es tal el crecimiento que este próximo año creará 50 nuevas series exclusivas en las que utilizará tecnología de alta definición 4K. Y no solo se trata de estar a disposición del usuario, si no que nos adentramos en un mundo ultrapersonalizado que está impulsando la excelencia creativa. Estas plataformas son capaces de saber más sobre los gustos de los usuarios y los horarios en los que consumen contenido específico de lo que ninguna cadena tradicional podría llegar a averiguar con sus medidores de audiencia. Llegan a desarrollar un conocimiento super específico de las audiencias; saben lo que ven, en qué momento, lo que comenzaron a ver y no continuaron, lo que decidieron guardarlo para después y lo que descartan. Información muy poderosa que alimenta el poder de ofrecer grandes experiencias.

¿Digital = amenaza?

Las nuevas pautas de comportamiento dirigidas por el mundo de la conexión, de internet y las plataformas sociales suponen una clara amenaza para los medios que se limitan a ser meros espectadores. Y a la vez, una gran oportunidad para los que se reinventan y no solo se adaptan a los nuevos hábitos de consumo. Los que crean nuevos formatos, tendencias y van un paso por delante, aprovechándose de la tecnología adquieren el poder del pionero y consiguen posicionarse en un entorno nuevo, moldeado por ellos mismos. Subirse al barco digital, ser distribuidores, creadores y tomar la tecnología como una herramienta poderosa para enfrentarse es la única solución si lo que queremos es seguir formando parte del cambiante entorno en el que vivimos.

La televisión no ha muerto, solo se ha reinventado para adaptarse a la nueva forma de consumir contenidos y conversar con los usuarios. La tecnología ha hecho algo grande con este medio “tradicional” y es hora de darle la oportunidad de crecer inmensamente, traspasar el poder de sus contenidos a otros niveles y llegar más y mejor a todos los que amamos el entretenimiento… ¡Y si el digital mejor!